viernes, julio 06, 2007

CINE: TRANSFORMERS




Bueno, creo que después de unas 36 horas de periodo de reflexión tras ver la película, ya se puede más o menos manifestar una impresión con palabras de manera que quede minimamente claro. Tengo que decir que esperaba con mucha ansia el ver esta película, aunque supongo que los que hayáis seguido un poco el blog ya lo tengáis más que sabido. Desde que vi los diseños de Blackout (ahora uno de mis personajes favoritos) y de Optimus, no he dejado de interesarme por esta película. Me quedé maravillado con las formas de los nuevos robots, que no tienen nada que ver con sus acartonados tocayos de los 80 (cosa que ya comenzó la discusión y los prejuicios en contra de Michael Bay y su equipo); se podría decir que soy de los últimos admiradores que han surgido de los robots transformables.

Entonces, ¿qué tal la película? En primer lugar, hay que hacer una diferencia importante a la hora de aproximarse a este film: ¿qué buscas en una película de Transformers? Y en última instancia, ¿qué quieres del cine? He leído muchos reviews desde que se preestrenó en Filipinas y Australia, y aunque no quise mirar absolutamente nada de la historia, me quedé con las impresiones personales de los muchos agraciados que la habían visto. La mayoría se habían quedado anonadados con los Transformers, aunque tarde o temprano tenían que salir algunos de vertiente más negativa. Lo que más me fastidió fue una frase que repetían un puñado de éstos: es una película de robots alienígenas basada en dibujos animados de hace 20 años basados en unos juguetes, así que déjate tu cerebro antes de entrar en la sala y disfruta de las explosiones y los efectos. Yo creo que esta gente no sabe lo que es ir al cine.

Yo con esta película no sólo quería disfrutar de un espectáculo pirotécnico de primer orden, ni tampoco quería ver simplemente a robots machacándose su costado metálico porque sí. Si iba al cine era para mucho más, muchísimo más.

Porque yo iba a soñar.

Para eso voy al cine. Por eso me encanta cuando las luces se apagan y te transportas a otro mundo que no existe, pero aún así es creíble. Porque eres un niño de nuevo, y te estremeces al pensar que tu coche podría ser un robot y que se hace amigo tuyo para hacerte vivir la mayor de las aventuras. Si solamente me gustara ver películas, me las bajaría todas por Internet gratis, pero no se trata sólo de verlas, sino de vivirlas. Creedme cuando os digo que no os dejéis ningún pedazo de vosotros mismos al entrar en la sala, y menos el cerebro. Si no os lleváis el coco, os la pegan chavales. Porque es muy fácil que os suban el volumen de la música para que lloréis en un momento triste, por mucho que los personajes no os importen en absoluto; igual que también es muy fácil traspasar esa delgada línea que hay entre el homenaje y la copia, haciendo creer a aquellos que no son tan “cultivados” como se creen que lo que han visto es algo novedoso. A veces las pretensiones de una película son altísimas, y nos intentan vender en cada esquina que tal película es la mejor o que cual película es la más esperada. Muchos cineastas se creen que al meter una hora de trasfondo de personajes o tramas supercomplejas, están haciendo una obra para toda la eternidad. Ejemplos de esto son King Kong de Peter Jackson o las dos últimas incursiones de los Piratas del Caribe.




Esto no pasa con Transformers. Esta película nos vuelve a llevar a un tiempo pasado en el que el entretenimiento es lo que ha hecho el cine lo que es; pero Transformers no es una enorme escultura majestuosa de metal que está hueca, sino que hay un corazón ahí dentro. Gracias al director, a los guionistas, a los productores, a los diseñadores y todo el equipo restante he reído como nunca, me he emocionado, me he sorprendido y, he de reconocerlo, incluso se me ha saltado alguna lagrimilla (como en la introducción de los Autobots, y eso que soy más de Decepticons…). Y pensándolo bien, el guión no es perfecto (llevo ya muchos años curtido en el análisis de películas y sé que hay tramas incompletas o incluso inservibles desde el punto de vista lógico), la dirección lleva el sello de la marca Bay, y no es mi director favorito… Y hoy en día, el espectador al que van dirigidas estas películas, ya ha encontrado su trinchera en internet, y está más resabiado de la forma de hacer cine, por lo que casi van a las salas con un bloc y un lápiz, Pero es que no puedo analizar esta película objetivamente, no puedo… Al hacerle una “biopsia” me la cargo. Esta película es Parque Jurásico, es los Gremlins, es Regreso al futuro, es Terminador, es E.T. Ponte a pensar en el momento en el que viste esas películas y se te quedaron grabadas a fuego, cuando veías una película desde una óptica inocente y no sabías dividir los actos de una trama. De verdad soñabas que podían existir los dinosaurios o que te podía asaltar por la noche un bicho peludo desde debajo de tu cama. Ahora vas a buscar las ranuras a los coches que veas en la calle para ver que no son robots alienígenas. Y cuidado con los pilotos que lleven bigote.

Para que el film se convierta en una experiencia, hacen falta muchos ingredientes, y todos deben estar dosificados de forma correcta. Ya os he hablado de que Transformer contiene humor, drama y acción, y que mezcladas alcanzan momentos memorables. Pero también tendría que hablar de los personajes, ya que esta película tiene muchos, aunque si bien el joven Shia Labeouf se lleva la palma entre los humanos, los verdaderos protagonistas son los robots gigantes. Aviso que esta peli va a satisfacer más a los seguidores de los Autobots que de los fieros Decepticons, ya que como es lógico, su aproximación a los humanos subrayan su importancia en la historia a la vez que también los hacen, bueno pues eso, más humanos. Algunos pensaran que el espíritu de la serie original no está en esta mega-adaptación, pero esos “algunos” se equivocan. Si bien no hay musiquita con trompetilla y organillo (el tema original no sale), los robots son retratados de forma naïf y simpática, por lo que es fácil que aunque no tengan mucho diálogo se les coja cariño. Ya veréis como saluda el modernillo de Jazz, que por supuesto bucea en Internet para buscar cómo comunicarse. No todo son robots, de todas formas, y mientras vamos a conocer a unos cuantos humanos de papeles bastante arquetípicos, habrá algunos de estos con los que no vamos a parar de reírnos. Hay mucho toque de su director por ahí suelto, se nota que es suya, y que se manifiesta en escenas como la de los negratas en su casa o en el papel de John Turturro. Madre mía, son tan exagerados que funcionan.


Puntos aparte se merecen los aspectos técnicos de la película. No voy a hablar nada de los efectos especiales más que esto: son perfectos. La banda sonora de Steve Jablonsky, nos trae reminiscencias de su maestro Zimmer con partes que son muy Batman Begins y otras que son más La Roca, y aún sin ninguna melodía que resuene en la cabeza de primeras, crean un ambiente perfecto en el film en conjunción de la imagen. La fotografía es espléndida, un paso más en el “expresionismo colorista” que estaba adquiriendo el dire de foto de Bay (Mitchell Amundsen) en sus últimas películas, tomando prestado del maestro Kaminski algunos de sus trucos de “flares” y demás brillos. Por último, he de decir que Michael Bay se mueve como pez en el agua en Transformers. Ha hecho lo que le gusta hacer de la forma que más le gusta, y eso se nota, por mucho que en un principio tuviera reservas al acercarse a la franquicia. Espero que se haga una secuela y que siga haciendo ese buen trabajo, ya con una historia más aposentada. Aún así, no me arriesgaría nada al decir que esta puede ser su mejor película.

Este es quizás el review menos review que he hecho, pero es que es una película que no se puede describir bien con palabras, además de que todo lo que os dijera, sólo serviría para mermar vuestra experiencia. Y al final es eso, una experiencia, y la debéis tener vosotros por vuestra cuenta. Un saludo para todos aquellos que disfrutáis con esto.

4 comentarios:

BUDOKAN dijo...

A diferencia de lo que pueda opinar la mayoría siento un gran aprecio por el cine de Michael Bay que me parece a veces un tanto subvalorado. Espero que Transformers sea buena. Saludos!

Ceballos dijo...

Como no podía ser de otra manera y empleando palabras del desaparecido José Luis Cantero, esta película es "enorme". Más literal que metafóricamente, pero en ambos aspectos al final. Desde luego es algo maniquea, con los muy buenos y los muy malos, alabazas y premios para los héroes y patadas en el culo para quienes se lo han buscado.

Pero, como ya has dicho, es para lo que íbamos a ver esta película. La ausencia en los autobots de ambición, egoísmo o mínima cobardía, como la carencia de escrúpulos en los decepticons, casi se acerca al radicalismo de los dibujos infantiles, en los que el jefe de los malos gusta de ser llamado "su pestilente malevosidad". Y no vale justificarlo con su procedencia extraplanetaria.

Pero la historia del chico, con ambiciones inocentes y preocupaciones del día a día, que evolucionan según crece lo que tiene entre manos, convierte la historia en un suceso real que todos querríamos que nos pasara. Por el coche, por la chica y por salvar el mundo.

La impresión general es muy satisfactoria, el ritmo es adecuado, la comedia y el dramatismo están bien repartidos (no tanto como en Spiderman 3, tampoco es tan dramática), y pasan cosas suficientes al final (Bay tenía razón, el trailer era sólo un leve aperitivo) para compensar que los autobots no aparezcan hasta pasada más de una hora.

Pero también hay cosas que no aguanto, como las presentaciones de personajes: queda tan antinatural que digan por turno una frase que les describa y encasille en un estereotipo... De lo poco que me han enseñado sobre cine, una cosa es que las películas son visuales y las cosas hay que contarlas con acciones.


Tampoco me convence lo del cubo gigante que se convierte en pequeñito, ni algunos cabos sueltos, como las cosas que se convierten en robot al pasar junto al cubo. Pero el conjunto general es tan, tan enorme, que me pongo los ojos de niño y me dedico a babear.

Riptor dijo...

Al final, la sensación que da esta película es la de que te acabas de levantar a las 8 de la mañana para enchufarte la tele porque empieza tu serie de dibujos favorita, y de hecho al final te deja la sensación de eso, de capítulo. Yo creo que a la mayoría de las personas a las que les ha gustado ha sido porque se han sentido con 6 o 7 años otra vez. Y eso es un logro.

BUDOKAN dijo...

Qué bueno que te haya gustado este film. Soy de los que opinan que Bay es un director a tener en cuenta más para este tipo de films. Saludos!