lunes, julio 13, 2009

TRAILER: JENNIFER'S BODY





Transformers 2 se acaba de estrenar como quien dice, y ya lleva más de 700 millones de dólares recaudados en el mundo entero. Habrá quien diga que el éxito es culpa del estilo pirotécnico de Michael Bay, de los increíbles robots gigantes creados por la ILM o incluso por el carisma natural de Shia LaBeauf. Pero hay quien tiene otra teoría, y es que la gente ha acudido en masa para ver a la recien coronada mujer más sexy del mundo, Megan Fox.


Por eso, Diablo Cody, oscarizada guionista por su trabajo en Juno, va a poner de nuevo a Megan en el candelero, para el disfrute de todos aquellos que se quedaron con ganas de "más" en la película de los alienígenas cibernéticos.


¿Pero es que de verdad se puede poner más Megan Fox en una peli? Jennifer's Body es la respuesta.


El trailer lo dice todo, sobre todo en esta versión "Red Band", que viene a significar para "Mayores de 18 años". Y es que la película promete servirnos sexo y gore a raudales. ¿Qué si no iba a tener una película cuya historia trata sobre una adolescente con un demonio dentro que quiere comerse a los chicos de su instituto?





Aunque Juno no es que fuera mi tipo de película, ya que la veía algo ñoña y superficial, esta Jennifer's Body podría tener algo más de gracia, por lo menos gracias al supuesto humor negro que destila. Espero que no se pasen de nuevo con las canciones Indie a cada minuto... El estreno en septiembre.

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viernes, julio 10, 2009

TRAILER: DISTRICT 9




Una semana para Harry Potter, la siguiente entrada fuerte de la época estival. Aunque probablemente no vaya a verla... ¿Por qué? Bueno, es una sexta entrega que en mi opinión no aporta mucho, aunque el tiempo lo dirá. Además, estoy hambriento de películas que aporten algo nuevo, algo fresco para contraatacar las altas cotas de calor de esta época.


Y Peter Jackson, después de unos 3 años en silencio tras hacer su "versión" de King Kong y tras fracasar en el proyecto Halo, rescata al que iba a ser el director de esta adaptación del famoso videojuego, Neill Blomkamp, para traernos algo que no habíamos visto.


¿Y si los alienígenas llevan años en campos de concentración en una de las regiones más pobres de nuestro planeta? ¿Y si sus derechos no son respetados y encima no les dejamos volver a casa? Puede ser porque ellos tienen algo que a los humanos nos interesa, aunque podría ser nuestra propia destrucción...


Aunque ya he puesto en el blog con anterioridad el primer teaser y el corto Alive in Joburg en el que se basa la película, creo que el feature trailer se merece una mención especial. No sería bueno que esta película pasase desapercibida, ¿verdad, PulpoManíacos?





Agosto en los U.S.A. ¿Y en España? Yo apostaría Septiembre...

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martes, julio 07, 2009

REVIEW: TRANSFORMERS: LA VENGANZA DE LOS CAÍDOS





Como siempre en este humilde blog, las reviews no salen todo lo rápido que uno querría. Pero no os preocupéis porque ya está aquí el comentario de una de las películas más grandes y esperadas de este verano.


Michael Bay pone toda la carne en el asador en esta mastodóntica secuela, la cuestión es si el resultado está a la altura de sus enormes protagonistas o en realidad se trata de un gigantesco montón de chatarra…



Tengo que reconocer que llevo un tiempo emocionado esperando la película, ya que hace un par de añitos me deshice en elogios de la primera parte. Los Transformers nunca fueron una parte demasiado importante de mi vida, aunque he de reconocer que los juguetes me gustaban cuando era niño, al contrario que la serie de animación.


La película, por otro lado, es uno de los DiViDís que más visiono, sin significar eso que sea mi película favorita. ¿Qué es lo que tienen estos robots alienígenas que llaman tanto la atención? Bueno, en mi caso nada más por tratarse propiamente de “robots alienígenas” ya ganan muchos puntos, eso desde luego. También ayuda que no haya habido engendros mecánicos tan bien representados últimamente en la gran pantalla, así como el instinto para plasmar la acción de Michael Bay o que sus protagonistas sean atractivos en uno u otro sentido. Sí, la unión de todo esto es entretenimiento convertido en espectáculo puro.


Por eso, me vais a perdonar, no pienso hablar apenas de la historia, al contrario que he hecho en algunas reviews últimamente. ¿Por qué? Pues porque al igual que en la primera parte, la historia es casi anecdótica, aunque los temas que pueda esconder sean algo más profundos. Y sobre todo no voy a contar nada porque esta película gana cuando uno se deja llevar por las sensaciones que ésta produce.


Explosiones, persecuciones, peleas, más explosiones… Está claro cuál es el paradigma de Bay, y aunque hay mucha gente que hace humor de ello, a mi me parece perfecto que el director sea consciente de su propia habilidad y que la explote (je, iba sin intención), al igual que ser sincero y honrado con su propia profesión. Mejor que otro tipo de cineastas que intentan vender las “películas más grandes de la historia” para crear la anticipación justa para darle un gran mordisco a la taquilla y luego salir huyendo como si nunca hubieran hecho tal “despropósito”. Bay ha inventado (o quizás sería más correcto “refinado”) el equivalente cinematográfico a los shows de camiones-monstruo, a los que la gente va a vitorear la destrucción más espectacular a la vez que falsa, y el cineasta no se siente avergonzado por ello.


Si uno es capaz de entrar a la sala del cine sabiendo esto, es imposible que salga decepcionado. Por lo menos en el sentido del espectáculo. En cambio, si se va cargadito de prejuicios, discriminación y un pensamiento pedante, es seguro que podrá ver la mayor cantidad de mierda vertida sobre una pantalla si ese es su deseo. ¿Por qué cuando van a salir películas de gran calibre y expectación, siempre hay quien prefiere que éstas y sus responsables salgan escaldados? Yo no podría responder del todo a esta pregunta, pero seguramente es una sensación de envidia y de incomprensión lo que más mueve a este tipo de personas, capaces de lapidar el producto que haga falta incluso antes de haberlo visto, probado o vivido.


A esto le acompañan noticias del pelo de “Transformers 2 es una apología del racismo” o “La película de Bay propone un sexismo alarmante”, pero es absurdo dejarse afectar por ello. La gente sólo ve lo que quiere ver, y lo cierto es que aunque la película está cargada de personajes arquetipados, ninguno está ideado para ser dañino.





El humor es una constante en el film casi más importante que las artificiosas escenas de acción, y seguramente éste sea una de las razones capaces de dividir a la audiencia. Existen desde chistes con alusiones sexuales hasta el gamberrismo que roza lo escatológico, pero lo cierto es que las escenas que incluyen este tono están tratadas de una forma muy inocente, como desde la mirada de un niño, y quizás por ello resulten menos hirientes de lo que la gente se cree. Aún así, las bromas no es que sean de lo más refinado, y el subtexto suele brillar por su ausencia, por lo que al mismo tiempo que son infantiles, también son bastante tontas.


Esto pasa en gran parte del film, lo adulto es dejado a un lado porque un niño grande ha cogido los mandos. No sé si esto es porque el director y los guionistas son así de primeras (en el caso de Bay no me extrañaría…), o si es porque los productores se han concienciado desde el principio hacia que tipo de audiencia querían apuntar. Cualquiera de las dos opciones es lógica, y mientras esto será del agrado de una parte de la audiencia, está claro que habrá otra porción que buscará algo más profundo. El hecho de que la película trate sobre unos robots extraterrestres que se transforman en vehículos ya debería poner sobre aviso a gran parte de su audiencia potencial, pero es normal que siempre haya gente que espera “algo más”.


Transformers 2 es un film con una duración aproximada de dos horas y media, y eso da para mucho. Al contrario que en la primera parte, en la que tras la impactante introducción tardaban casi una hora en presentarnos a los robots, en La Venganza de los Caídos tenemos todo el metal que uno podría desear. Esto es una de sus mayores virtudes y una de sus mayores desventajas. En principio esto no debería suponer ningún punto negativo, ya que las escenas en las que éstos aparecen siempre son como mínimo impresionantes, aunque también van alternando entre la acción y las partes cómicas de personajes como los gemelos o Bumblebee. Pero también es verdad que la sensación de sorpresa y maravilla no es tan fuerte como en la primera parte, y el hecho de que haya cuatro veces el número de máquinas en esta entrega hace que el tiempo dedicado a los humanos esté un poco recortado.





La trama tiene tantos elementos que para alguien fácilmente impresionable por la orgía de acción y efectos que aparecen en la pantalla no sería extraño que se perdiera y viera una mezcla heterogénea sin sentido. Desde el mcguffin nuevo que sustituye a la Chispa Vital, hasta el nuevo villano introducido y nuevos datos sobre la mitología de los transformers; en muchas ocasiones el material que aparece es tratado de forma ligera porque también tiene que caber todo lo demás. Y es que también hay montones de cambios de localización, desde Shangai hasta el Valle de los Reyes en Egipto, pasando por la Universidad de Philladelphia o el centro de París, con fragmentos que pueden recordar a Armaggedon, Pearl Harbour, Indiana Jones, American Pie, Apocalipto, Star Wars, y una miríada de películas más. También queda más patente el saborcillo a historias de “mechas” o robots japoneses, con algunos elementos típicos como las “fusiones” de estas máquinas o el típico villano enorme que ataca una ciudad. El guión está tan cargado, que a veces uno piensa que es un milagro haberlo metido todo ahí, pero como ya he comentado, esto provoca que el peso de ciertas secuencias dejen que desear.


Otra pequeña queja que puedo sacar es como maneja Bay algunas escenas. Son cosas contadas, pero mientras está claro el virtuosismo del director en la acción, hay momentos en los que por ejemplo la intriga y el misterio son dejados un poco de lado. El prólogo con el que comienza la película, aunque espléndidamente realizado, presenta al nuevo villano en todo su esplendor, en lugar de haberlo “escondido” un poco más y haberlo mostrado de una forma más general ya avanzada la película. Otro ejemplo es la escena que transcurre bajo el agua y de la que no puedo hablar mucho. Lo que sucede es determinante en la película, pero sucede tan rápido que el dramatismo se queda en muy poca cosa, aunque audiovisualmente sea uno de los momentos que cortan la respiración.


Porque lo de provocar en el espectador la sensación de que se le olvide tomar aire no lo saben hacer muchos directores tan bien como Michael Bay. Las escenas de acción son tan apabullantes, tan sobrecogedoras, que uno tiene el peligro de quedarse inmerso en la película hasta horas después de haber salido de la sala. También hay un dato curioso, y es que tras pensarlo un poco, es asombroso que esta película sea para niños, ya que los desmembramientos, los destripamientos y las heridas con sangre a borbotones están a la orden del día, sólo que en lugar de ser orgánicos, estamos hablando de seres robóticos. Además, el convertir al buenazo de Optimus Prime en Harry el Sucio no tiene desperdicio… Es como si ya se hubiera cansado de ser Gandhi después de ver de lo que son capaces los obstinados decepticons. Y no va a dejar títere con cabeza… Es una delicia ver a cada uno de estos seres gracias a la maestría de la ILM, que vuelve a superarse a sí misma, al igual que los efectos de sonido. Me extrañaría que no ganara el Oscar a ninguna de estas disciplinas, pero una vez más, la Academia podría sorprendernos dándoselo a Alvin y las Ardillas 2 o algo por el estilo.





Transformers: La Venganza de los Caídos es una película para ser disfrutada en todo su esplendor, y si es con varias personas mejor. Desde las bromas más chocantes a las secuencias más impactantes, la cinta no deja de aportar sorpresas y emoción en el clímax constante de dos horas y media que dura. Michael Bay nos ha puesto en cartelera el blockbuster más espectacular que se ha hecho hasta la fecha, una película que está ideada desde su concepción para divertir y entretener, así como para dejarnos fascinar por las imágenes y sonidos que asaltan nuestros sentidos. Si uno espera ver en el cine algo menos ruidoso y más intelectual, que sepa que esta no es su película, pero lo cierto es que en cuanto a cine veraniego se supone, pocas pueden entretener e impresionar más que ésta.


No os dejéis engañar demasiado por el Pulpímetro, ya que personalemente habría partes con tantos pulpillos que haría que se salieran de la escala, y eso es algo que no puedo decir de la mayoría de las películas que han estrenado este año de momento. Pero como conjunto, con sus virtudes y errores, quizás lo justo sea dejarlo así. Id a verla.




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domingo, junio 28, 2009

TRAILER: DAYBREAKERS


Nueva película de vampiros, nuevas ideas, y buenos actores con los que no estamos acostumbrados a compartir estos generos. Echadle un buen vistazo.


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martes, junio 23, 2009

TRAILER: THE LAST AIRBENDER





¡Shyamalan ha vuelto, PulpoManíacos! Y parece que este va a ser un regreso de los gordos. Tras su última película, la para mi decepcionante El Incidente, ahora es el turno de la adaptación de una de las series de animación mejor valorada de los últimos años. Me refiero a Avatar, The Last Airbender, aunque han tenido que prescindir de la primera palabra del título para el film para que no se confunda con la próxima película de James Cameron.


Para ir haciendo boca de lo que se avecina por parte del director de origen hindú, en el programa de TV norteamericano Entertainment Weekly han enseñado el primer Teaser Trailer. Y bueno, aunque corto, tiene buena pinta.






Habrá que esperar más material para juzagarla como es debido, pero puede ser que este sea el éxito que tanto necesita Shyamalan para despegar de nuevo en su carrera. El año que viene puede ser interesante.

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martes, junio 16, 2009

VÍDEO: AURUM PUBLICARÁ EL CATÁLOGO DE GHIBLI EN ESPAÑA





Parece mentira que las obras maestras del estudio de animación Ghibli estén todavía por sacar en este país, aunque las últimas estrenadas ya estén en las estanterías. ¿Dónde quedan las ediciones en DiViDí (y en BR) de Mi Vecino Totoro, Porco Rosso o Nausicaä?


Bueno, pues los fans del oscarizado Hayao Miyazaki no tendrán que esperar mucho más para recibir estas versiones, ya que Aurum ha confirmado que a lo largo de este año y el siguiente saldrán todos los títulos que quedan por lanzar a la venta.


¿Más detalles? Pellizcad abajo para enteraros.


Según la web Zonadvd, Aurum ha terminado de adquirir los derechos de distribución de estos clásicos tras más de dos años de negociaciones.


"Estamos encantados de, tras 2 años de largas negociaciones, poder finalmente anunciar este acuerdo. Tras diversas experiencias no del todo satisfactorias, Ghibli ha sido muy cauteloso en la elección del distribuidor, por lo que nos enorgullece haber sido los elegidos para poder traer al mercado español el que es el catálogo de animación mas importante que queda por distribuir en nuestro país. Sabemos que los fans de este producto esperan desde hace tiempo estas ediciones, por lo que vamos a poner todo nuestro empeño para que cumplan las expectativas y estén a la altura de la calidad de las obras."



Eso sí, los plazos en los que sacaran la totalidad de las películas aún no han sido definidos, ya que se está trabajando en una edición especial para cada título, así como nuevos doblajes para algunas de ellas (aún no se sabe si para todas). Si esto es así, me imagino que será para aprovechar los nuevos estándares de sonido, ya que por ejemplo en películas más antiguas como Nausicaä, la pista de audio española está bastante estropeada. Está claro que siempre habrá personas a las que fastidie este cambio, ya que son muchos años disfrutando de estas obras como para que ahora cambien a los actores de doblaje, pero si hemos aguantado Akira, Tiburón y Reservoir Dogs, habrá que suponer que los cambios en la calidad de audio valdrán la pena.


Pero lo mejor no se queda ahí, ya que desde Aurum han comentado incluso la posibilidad de estrenar algunos de estos clásicos remasterizados en la gran pantalla, cosa que no estaría mal para disfrutar como nunca de la fantástica animación y arte que hay en estas películas.


"Estamos aún definiendo, junto con Studio Ghibli, los plazos y los contenidos de los que vamos a disponer, empezando a trabajar en nuevos doblajes,etc… por lo que no queremos aún anunciar ninguna fecha concreta. Queremos tenerlo todo muy atado y que no vuelva a pasar lo que históricamente ha pasado con las películas de Ghibli. Los tiempos son distintos a los de otros lanzamientos, ya que además Ghibli supervisará todos los pasos que emprendamos. Lo que sí podemos asegurar es que este mismo año una parte del catálogo estará disponible y que en el 2010 se editarán todas las demás películas. No descartamos incluso la posibilidad de estrenar en cine alguno de los títulos más emblemáticos."



Está claro que los fans de la animación en general y del maestro Miyazaki en particular estamos de enhorabuena. A falta de confirmar las fechas de lanzamiento, estos son los títulos que se han anunciado para la venta, la mayoría de ellos inéditos en formato digital, aunque otros fueron editados por Disney hace cinco años:


* Nausicaä del Valle del Viento (kaze No Tani No Nausicaä)
* El Castillo en el Cielo (tenkuh No Shiro Laputa)
* Mi Vecino Totoro (tonari No Totoro)
* Nicky, la Aprendiz de Bruja (mahou No Takyubin)
* Recuerdos del Ayer (omohide Poro Poro)
* Pòrco Rósso (kurenai No Buta)
* Pompoko (heisei Tanuki Gassen Ponpoko)
* Susurros del Corazón (mimi Wo Sumaseba)
* La Princesa Mononoke (mononoke Hime)


Habrá que esperar pacientemente viéndonos los DiViDís de El Castillo Ambulante, El Viaje de Chihiro y la reciente Ponyo en el Acantilado para hacer más amena la espera.

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viernes, junio 12, 2009

REVIEW: TERMINATOR SALVATION





Por fin he terminado de escribir el tocho sobre la continuación de una de las sagas más icónicas de todos los tiempos. Mi trabajito me ha costado, pero aviso, no podía hablar debidamente sobre la película sin contar cosas que los que no la hayáis visto no deberíais saber.


SPOILERS A GO-GO! Que el que avisa no es traidor.



Terminator 2 fue una de esas películas que caló hondamente en mi persona desde mi infancia, como seguramente le ha pasado a medio mundo. Para mí, fue el primer contacto con la saga de James Cameron, y lo cierto es que en principio no me causó demasiada curiosidad por ver la primera parte, ya que la historia y los personajes estaban tan bien construidos que se entendía la totalidad de la trama a la perfección. Además, los revolucionarios efectos especiales que presentaba y el imborrable carisma de Arnold Schwarzenegger hacían de Terminator 2 una experiencia cinematográfica redonda. Con el tiempo tuve el valor de asomarme a la primera película y por supuesto no salí decepcionado. Aunque se trata sin duda de una película de serie B sin demasiadas pretensiones, lo cierto es que establece una mitología e iconologías mucho más potentes que la mayoría de las películas de la época (y del presente, todo sea dicho), lo que hizo que se convirtiera en un film de culto.


Pero lo más importante fue que me di cuenta de que las historias que contaba Cameron no trataban principalmente sobre seres fantásticos o paradojas imposibles, si no que nos metía de lleno en las almas de los personajes que pueblan sus historias, además de contarnos con todo lujo de detalles cómo se relacionaban entre sí. Así, establece una conexión especial con el espectador, ya que aunque nuestra personalidad pueda distar bastante de cualquiera de estos personajes, lo cierto es que el director los mima lo suficiente como para que nos paremos de vez en cuando para entenderlos, para meternos en su piel. Terminator era el sacrificio de Kyle Reese, era la fortaleza de Sarah Connor y era la lucha contra el destino de John Connor. Luego por supuesto estaba el paralelismo con las máquinas, lo que le daba ese punto de ciencia –ficción introspectiva que tanto enriquecía a la película.





Estos ingredientes hicieron que la gente tuviera esas películas en un lugar especial de su corazón (aunque insisto, en general más la segunda). Por supuesto, cuando se anunció una tercera película para la saga sin Cameron, la gente (y al principio yo mismo) se tiraba de los pelos. Después de tantos años, no podía venir un estudio y decidir hacer una nueva entrega sin el genio que dio a luz a las originales. Además, ¿qué iba a contar a estas alturas si el día del juicio final ya se había evitado? Bueno, pues lo cierto es que el propio Cameron, a saber si a conciencia o no, se dejó alguna que otra pregunta sin respuesta, cosa que La Rebelión de las Máquinas se ocupo de rescatar. Después de tantas paradojas temporales y robots viniendo al pasado de vez en cuando sin darse cuenta de que es imposible destruir a Connor, hacía falta que la historia cerrara de alguna forma, por lo menos, la parte previa que llevaría definitivamente a John Connor a convertirse en el líder de la resistencia que hemos visto en los flashforward de cada peli. Y vaya si la tercera parte, eficientemente dirigida por Jonathan Mostow, lo hace: un nuevo tipo de terminator, más eficiente como infiltrador por ser una mujer, entra en escena; asistimos al nacimiento de Skynet y como engaña a los humanos desde el principio, y por último, el final que aunque anticlimático en apariencia, es lo que tenía que ser desde el principio. Todas estas cosas, sumadas a un Schwarzenegger todavía sin ganas de retirarse y a unos magnificos Stan Winston Studio e ILM para los efectos, hacían de Terminator 3 una película muy disfrutable.


A partir de ahí, ya la gente esperaba una sola cosa para el futuro de la franquicia (y nunca mejor dicho), la propia batalla post-apocalíptica entre los hombres y las máquinas. Aunque personalmente ya me daba por satisfecho con el final de la anterior entrega, es cierto que se quedaba una cosa en el aire, que no es otra cosa que saber cuál es finalmente el bando que ganará la guerra, y aquí es donde entra McG en escena. Joseph McGinty no es un nombre que dice mucho de primeras, pero si recordamos que es el cineasta que bajo el pseudónimo de McG dirigió las dos partes de las destructivas adaptaciones cinematográficas de la serie de Los Ángeles de Charlie, ya podemos echarnos a temblar.






¿Cómo iba a ser ese el tipo que iba a meterse a realizar una nueva película de Terminator? Lo cierto es que la cosa no pintaba bien, pero el hombre hizo todo lo que pudo de forma correcta desde el comienzo: contrató a Christian Bale para dar vida al famoso líder de la resistencia humana, continuaba con lo contado en las últimas películas, poniendo de nuevo al personaje de la mujer de Connor para dar continuidad, y por supuesto contrató de nuevo a la ILM y al genial Stan Winston para dar vida a los engendros mecánicos; incluso se pudo traer a Jonathan Nolan (hermano de Christopher y co-autor de El Caballero Oscuro) para retocar ciertos aspectos del guión de Brancato y Ferris. Eso y el arte conceptual que se filtraba de vez en cuando por internet indicaban que la cosa se estaba haciendo como debía, y que la película iba a representar ese mundo destruido pero infectada de máquinas asesinas que todos estábamos esperando ver.


Pero algo ha salido mal, es lo único que puedo pensar tras ver la película. Y mira que las casi dos horas que dura se me pasaron volando. La acción está muy bien dirigida y los efectos especiales son los mejores de toda la saga, e incluso el reparto tiene su gracia; pero la historia no es la que uno esperaría de una continuación de la excelente mitología creada por Cameron.


La película está llena de referencias y guiños a las tres partes anteriores, sobre todo a las dos primeras, para intentar captar a los fans de la saga, pero desgraciadamente no tiene mucho que añadir para ayudar a construir esa mitología y hacerla aún más grande. Y sí, los terminators están ahí, incluido el ya conocido por todos cameo de Schwarzenegger, así como los Cazadores Asesinos, Skynet y demás parafernalia, y todos, a excepción de la última como hablaré más adelante, están representados de forma exquisita. No me malentendáis, la película entretiene como pocas, y cada vez que sale alguno de los elementos que acabo de decir, uno se siente algo emocionado por volver a verlos en la pantalla grande. Pero mientras McG y sus guionistas (y seguramente también los productores) se han preocupado en hacer una película SOBRE terminators, se han olvidado de hacer una película DE Terminator. Es decir, es una película con casi todos los ingredientes que necesitamos los ávidos consumidores de la franquicia pero que no sabe a Terminator.






¿Cuál es el problema entonces? Pues que aunque han clavado el tema del diseño y efectos y han elegido a un puñado de actores más que decentes, lo cierto es que nunca parecen estar de acuerdo hacía dónde quieren que se dirija la saga. El ejemplo más claro es el del nuevo elemento que han introducido, Marcus Wright, un personaje que sale de la nada y que supone el primer híbrido humano-máquina de la saga. Pero una vez vista la película, uno se da cuenta de que ni su pasado está muy claro ni mucho menos su futuro… ¿Y para qué existe ese personaje? ¿Para dar clases de humanidad a Connor, de mostrarle que una máquina es capaz de ayudar a los seres humanos? Pero si se supone que ha tenido dos encuentros con terminators tanto asesinos como protectores, ¿por qué Connor desconfía tanto de Marcus? Las dudas que suponen estas preguntas no se aclaran ni cuando ya están pasando los créditos, así que uno se queda con más cuestiones en la cabeza que cuando aún no se ha empezado a ver la película.


Pero esto en particular es una pena, porque el personaje de Marcus tiene miga suficiente como para plantarle cara al propio John Connor, y de hecho apuesto que en el guión original este nuevo personaje tenía más protagonismo. Aunque claro, en el momento en el que se contrata a una estrella de la envergadura de Bale, es difícil decirle que él sólo va a ser un personaje de fondo y no principal. Seguramente, las nuevas escenas de Connor fueron las escritas por el propio Nolan, y ahí está el fallo, ya que hace patente la irregularidad de la trama. En lugar de mostrarnos con claridad y con la profundidad que requiere el arco del nuevo personaje, se nos mezclan subtramas de él con la de Kyle Reese (cuyo personaje pedía más también por cierto) y con la del propio Connor. Ninguno de los personajes adquiere peso en la historia, y ninguno parece evolucionar. Esto es precisamente lo que más me fastidia de la película y lo que más hace que se distante de los niveles de excelencia de la saga.


Si se hubieran preocupado desde el principio en dejar un guión bien cerrado y con una buena historia que contar en lugar de intentar meter con calzador material que luego no iba a ninguna parte, probablemente esta Terminator Salvation estaría a la altura de las originales. El primer acto está bastante bien contado, y sirve bastante bien como material de presentación para meternos de lleno en el escenario post-apocalíptico que propone la película, pero es cuando avanza la cosa cuando uno se da cuenta de que había buenas ideas en el material base, pero que por no darle más vueltas al asunto o por simplemente no tener lo que hay que tener, decidieron dejarlo todo en un tono más “templado” que fuera más acorde con la típica película de acción para adolescentes. Por mucho que McG intentara tranquilizar a las masas diciendo que eso no iba a influir en el producto porque buscaban un enfoque serio y violento del estilo de El Caballero Oscuro (también catalogada como “No recomendada para menores de 13 años”), lo cierto es que ha conseguido que algo como los terminators no sean amenazantes para nada. Y es que, que yo recuerde, no hay ninguna víctima mortal directa por parte de las creaciones de Skynet.


Y es que el tema de los terminator es importante, ya que no sólo da título al film, si no que es lo que los espectadores queremos ver desde el minuto en el que comienza la película. Son seres tan icónicos que desde la primera vez que se ven dejan una huella indeleble. Como ya he comentado antes, Stan Winston y la ILM han hecho un trabajo increíble, haciendo que la animación y el acabado sea el mejor visto hasta el momento. De hecho, en este sentido, son inmejorables; no se van a poder mejorar los terminators de aquí en adelante. Pero en cuanto a lo que transmitían… eso sí que está perdido. No hay un momento en la película en la que estas poderosas máquinas asusten, acongojen, creen tensión o nos hagan contener la respiración, excepto en dos secuencias: la del Cosechador y la del T-800. Las razones por las que la primera secuencia señalada tiene éxito en mantener al espectador agarrado a la silla son bastante sencillas, y es que sólo hay que hacerse a la idea de lo que un terminator del tamaño de un edificio puede hacer, y eso sumado al excelente diseño de sonido hace que la secuencia sea sencillamente espectacular.


La secuencia del T-800 es para echarla de comer aparte. No es sólo el terminator por excelencia, si no que gracias a la tecnología actual se ha conseguido devolver a Arnold Schwarzenegger a la juventud, y el resultado hace que se te pongan los pelos como escarpias. Es la única secuencia en la que de verdad hay un terminator, la única en la que los protagonistas son seres indefensos que no pueden hacer nada frente al inexorable asesino mecánico que se les viene encima. Aún así, por culpa de que la película está indicada al público joven, el robot lo único que hace es coger en volandas a Connor y lanzarlo contra una pared. Así repetidas veces. ¿Os acordáis cuando los terminators atravesaban a la gente con sus brazos desnudos en las anteriores películas? Olvidaos, aquí han sido entrenados para amontonar sacos. Y todo esto obviando el tema de por qué Skynet deja como trampa para matar a Connor a un cyborg desnudo y sin ningún tipo de arma de fuego…





Porque es que Skynet tampoco se libra en esta película. Todo lo planeado y construido por la inteligencia artificial que casi acaba con la humanidad de un plumazo parece que es de todo menos inteligente. Todo nos es desvelado al final, al mismo tiempo que al personaje de Marcus, al que Skynet llama el infiltrador perfecto, aunque su única función no era precisamente matar a John Connor o a Kyle Reese (con los que se cruza bastante a menudo), si no simplemente llegar a una de las sedes de Skynet misma para contarle el plan como un malo de James Bond. Es uno de sus primeros fallos, el no haber dado otras instrucciones a Marcus para acabar la guerra, pero es que aún hay más. Skynet (a todo esto con la cara de Helena Boham Carter en una pantalla plana de un despacho con pinta de local de dentista) revela que la señal que los humanos creían haber desvelado para desactivar a las máquinas sólo era un ardid para detectarlos a ellos y así cargárselos de un solo golpe. Así, a priori parece un plan bastante efectivo, del estilo del propio emperador Palpatine se podría decir, si no fuera porque John Connor se tira toda la película, atención, ¡mandando mensajes de radio FM a todos los humanos restantes! Por supuesto, en lugar de detectar el emisor de ondas de radio para matar a su líder, destruyen un submarino con unos cuantos militares, al que Skynet llama con la boca llena “la totalidad de la resistencia”.


La sensación que uno tiene nada más salir de la sala es de ligera satisfacción tras haber visto una peli decente de acción y efectos, pero tras un par de minutos, cuando la cabeza empieza a dar vueltas, es cuando la película cae con todo el equipo. A lo largo de la crítica habréis visto una buena cantidad de cosas que me sacaban de quicio, un montón de preguntas sin respuestas y de artilugios de la trama demasiado pobres. Son cosas que uno puede pasar más o menos por encima dependiendo de su grado de admiración por las películas anteriores. Por eso, y como alguien que tiene la historia comenzada por un joven James Cameron como algo que definió parte de mi vida, me siento muy decepcionado. Decepcionado por las cosas sin sentido, por las incongruencias con lo ya construido, por los agujeros de guión, por un final a medio gas y sobretodo por las oportunidades perdidas de lo que se podía llegar a contar.


Si te consideras como un amante del cine de acción sin complejos y te gusta ver bicharracos de metal volando cosas por los aires, esta película te entretendrá, por lo que puedes sumarle un pulpillo al Pulpímetro. Eso sí, si siempre te has considerado un fan de Terminator, no te gusta la serie de Sarah Connor porque se salta a la torera todo lo que tiene que ver con la saga y te gusta que todo esté tan bien pensado como en las pelis de Cameron, Terminator Salvation no es para ti, así que réstale un pulpillo, ya que es la peor de las cuatro. ¿Qué futuro le deparará a la saga? Lo desconozco, aunque probablemente el box office europeo haga llegar a la película al mínimo deseado por los estudios tras la poca aceptación americana. Espero que si eso llega a hacerse realidad, los productores, el director y los guionistas no terminen de destrozar la saga.




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