jueves, abril 22, 2010

PELÍCULAS: 3-D A ELEGIR ENTRE 3



No hace falta soltar una lección de historia para saber que la última “película” de James Cameron ha conseguido superarse a sí mismo, y con ello, escalar a la cima de las películas más taquilleras de todos los tiempos con casi 2.800 millones de dólares recaudados. Pero a diferencia de su anterior obra, Titanic, Avatar ha supuesto un cambio tecnológico a la hora de hacer cine, o por lo menos, eso piensan los estudios de Hollywood.

El camino cimentado por Robert Zemeckis y su Beowulf ha servido para que por primera vez, se instalen proyectores digitales y analógicos en salas de cine comunes capaces de soportar el efecto estereoscópico en este país, mientras que Avatar ha ayudado a convencer a los grandes productores de que rodar o convertir a ese formato puede ser una inversión que se recupere con creces.

Es por ello que a día de hoy, y eliminando el film de Cameron de la ecuación que ya ha lanzado su DVD aunque sigue en los cines, coinciden tres películas de distinta temática que se apoyan en la estereoscopía para reventar las salas de medio mundo: Furia de Titanes, Cómo Entrenar a tu Dragón y Alicia en el País de las Maravillas. Ahora sí, ¿en cuál de ellas merece gastar nuestros duramente ganados 10 euros?

Entra para saber la respuesta…



FURIA DE TITANES




Los Dioses deben estar locos…
O eso es lo que deben pensar los humanos protagonistas, encabezados por Perseo, un Sam Worthington sediento de sangre olímpica tras el asesinato de sus padres. Pero claro, los dioses están ya bastante hartos del comportamiento de los hombres, que cada vez más desafían a sus altivos soberanos, por lo que desatan a sus más horripilantes y peligrosas criaturas para mantenerlos a raya. Menos mal que Zeus, el más poderoso entre los poderosos, aunque también tiene una relación algo agria con los griegos, tiene su corazoncito para su recién descubierto hijo Perseo (uno de tantos), y le ayuda con armas y personajes que tienen la misma profundidad psicológica que sus sandalias para que, de paso, libre a la ciudad de Argos de que se la coma el titánico Kraken.

Todo este cóctel que supone la historia y que redefine la trama del original producido por la leyenda del stop-motion Ray Harryhausen, en realidad parece más confuso de lo que realmente es en la pantalla, aunque tras verla ésta cree más preguntas que respuestas. Tras Danny The Dog y El Increíble Hulk, dos películas que mezclan tanto acción como introspección dramática en los personajes, Louis Leterrier decide eliminar de cuajo la parte de desarrollo de personaje para traernos un espectáculo de acción y bichos a partes iguales, altamente disfrutable aunque con una profundidad casi nula. Puede que sea culpa de que el protagonista tiene tanto carisma como las piedras volcánicas que abundan en el film (por estar rodada en Tenerife) o que los secundarios sirven para bien poco, pero Furia de Titanes resulta entretenida por ser un eco de las películas ochenteras cargadas de criaturas fantásticas que tan en extinción están en la actualidad.

Dicho esto, existe otro “pero” además de la trama cogida con pinzas y los protagonistas de cartón piedra, y no es otra cosa que el efecto 3-D estereoscópico. A la Warner le pudo la codicia tras ver los “gazillones” que había recaudado Avatar, así que cogieron una película que estaba rodada para ser visionada en 2-D y le añadieron 3-D por posproducción. Y cuando normalmente este proceso tarda unos ocho meses en completarse, para Furia de Titanes contaron con… ocho semanas. Y se nota. Personajes borrosos separados del fondo como en un libro de recortables, borde doble y, la mayoría de las veces, un efecto tridimensional casi inexistente. Existen algunos momentos, normalmente cuando los bichos hacen su aparición y sobretodo en el tercer acto, en los que la profundidad es más que notable, pero no redimen la experiencia completa como para pagar extra y verla en 3-D.







CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN




En esta nueva fábula animada adaptada de los cuentos de Cressida Crowell, Hipo, el único poblador de la isla vikinga de Berk que no está capacitado para cazar dragones, intentará con su ingenio suplir sus carencias físicas para dejar de ser el marginado del pueblo de una vez por todas. Pero el destino quería algo diferente para él, y lejos de matar a su primera presa, acaba fraguando una amistad prohibida con un dragón con el que descubre que estos animales están bastante lejos de la etiqueta de monstruos que los propios vikingos les han dado.

Dreamworks vuelve a la carga este año con dos películas, mostrándose más prolíficos que su competencia en Pixar; pero como ya sabemos, el concepto de cantidad no tiene por que ir unido a la calidad… Gracias al cielo, no tenemos de qué preocuparnos. Aunque las producciones de Dreamworks de los últimos años han jugado siempre sobre seguro usando tramas arquetípicas que todos conocemos y aunque pocas veces estén a la altura de los films de Pixar, la calidad de sus historias han ido aumentando paulatinamente. En este caso, la película juega con la conocida estructura de “El Niño y su Perro”, tan sobada en películas como E.T., Transformers o Lilo & Stitch (que fue el trabajo anterior de los mismos directores). Pero Cómo Entrenar a tu Dragón está rodada con gusto, avanza con buen ritmo y además mima a sus personajes protagonistas, elementos, que acompañados de la gran partitura que John Powell aporta al film, conforman un conjunto digno de disfrutarse. Puedo afirmar aliviado que esta película no es tanto El Espantatiburones y sí más Kung Fu Panda, si bien Cómo Entrenar a tu Dragón se toma a sí mismo algo más en serio y borra del libreto los ya tan usados chistes de referencias pop mientras que suma algo de lirismo al conjunto, algo muy de agradecer. Habrá que estar atentos, ya que a falta de ver Shrek 4, la compañía de Spielberg podría hacer doblete este 2010.

Si hay una cosa en los que los de la división de Animación de Dreamworks superan a la competencia, es en ser pioneros en la tecnología estereoscópica en el cine digital de animación. Su primer paso fue Monstruos contra Alienígenas, en la que los efectos 3-D estaban bastante conseguidos, sobretodo debida a la planificación previa para que la profundidad de campo se usase con cabeza en el resultado final. En Cómo Entrenar a tu Dragón, la estereoscopía está utilizada con algo más de autocontrol, huyendo de los típicos efectos de “salpicar” al espectador y magnificando la profundidad en las situaciones que realmente lo requieren, como las panorámicas de los bellísimos paisajes recreados en el film o en las escenas de acción con vuelos, en las que los vertiginosos avances hacia el fondo son aún más sobrecogedores de lo que se había visto en Avatar cuando montan las criaturas aladas. La sensación de maravilla invade todo el film, gracias a la calidad de su animación y sus diseños, y las gafas 3-D dejan de ser un incordio para ayudarnos a adentrarnos en ese mundo fantástico.





ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS



Tim Burton vuelve a afiliarse con la Disney, la compañía que le vio nacer como autor, para producir una serie de películas destinadas a toda la familia que se aprovechen de las últimas tecnologías y hacer posibles los mundos tan personales de este director. Para empezar, la elegida fue una nueva adaptación (si bien resulta más una secuela) del clásico de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas. En esta nueva aventura, Alicia ya ha cumplido los 19 añitos y por tanto, su madre ya le está allanando el camino para la obligada boda. Pero esto es algo que no le hace mucha gracia a Alicia cuando lo descubre, así que termina huyendo y cayendo por un agujero que parece devolverle al mundo de fantasía con el que sueña todas las noches desde que era niña. En el llamado Submundo, los extraños personajes que lo pueblan recuerdan a Alicia que tiene una misión allí, por lo que aunque ha escapado de sus responsabilidades mundanas, la joven tendrá que afrontar su destino y enfrentarse a sus miedos.

Siempre que se estrena una película de Burton, ésta trae bastante expectación a sus espaldas, seguramente debido a la legión de admiradores que se ha ido ganando con el tiempo (como un servidor). Pero sería poco realista que dijera que esta Alicia es Burton en todo su esplendor. Nada más lejos. Y aunque mucho público y crítica se empeñan en que el director californiano ha perdido su “toque”, esa afirmación tampoco es válida viendo algunos de los últimos trabajos de Burton como Sweeney Todd o Charlie y la Fábrica de Chocolate. Lo que sí es cierto es que Alicia cae en un limbo en el que el director ha puesto toda la carne en el asador en el lado estético, más romántico y huyendo de las sombras duras y figuras retorcidas que muchos se empeñan en calificar como “gótico” cuando es expresionismo, mientras que en la parte que respecta a la historia han optado más por contar algo más estructurado y típico en lugar del caos y la anarquía propias de la obra de Carroll. La película contiene protagonistas más o menos planos, pero interesantes por la evolución que tienen, mientras que la trama en sí es bastante lineal y exenta de altibajos, lo que provoca que aunque sea entretenida por lo pictórico del resultado y la dinámica de personajes (sobre todo por el “romance” que no llega a ser entre el Sombrerero y Alicia), finalmente resulte predecible y falto de sorpresas y de momentos que resuenen en el espectador.

Al igual que en Furia de Titanes, Alicia cuenta con efecto estereoscópico por posproducción, no por haberse rodado con cámaras especiales para el 3-D; pero al contrario que la primera, la película de Tim Burton ha dispuesto del tiempo suficiente para hacer unos efectos tridimensionales de más calidad, ya que se pensó en hacer así desde un principio y no justo antes de su estreno. El hecho de que a partir del segundo acto todos los fondos sean por croma (añadidos a posteriori por ordenador), ayuda a crear una ilusión óptica en la que todo tiene más profundidad, aunque lastra el problema de que los colores son algo más apagados de lo que debería por la luminosidad que restan las gafas polarizadas. Con todo, hay partes muy remarcables en el uso de esta tecnología, destacando aquellas escenas en las que juegan con la escala de las cosas y el tamaño de la protagonista, que gracias a unos alimentos mágicos crece y encoge según los consuma. En general, la riqueza visual con el que ha sido creado el País de las Maravillas o Submundo es digno de elogio, y resulta mucho más imaginativo que en películas de corte parecido o que utilicen la misma técnica, por lo que vale la pena echarle un vistazo.






2 comentarios:

silentlau dijo...

Definitivamente, también gana en mi caso Desdentao.
Echaba de menos reviews por aquí!!!!

Riptor dijo...

Había que hacerle un hueco que hace tiempo que no me ponía por diversos motivos. Espero que os gusten.