miércoles, diciembre 13, 2006

CINE: EL PERFUME




Como viene siendo tradición ultimamente en el mundo del cine, con El Perfume llega una nueva adaptación literaria para la pantalla grande, sólo que ahora no se trata de Jolivú quien la realiza sino que estamos ante una coproducción Alemana/Española/Francesa. La verdad es que desconocía la obra original escrita por Patrick Süskind hasta que oí hablar de la película, pero por lo visto se trata de un libro que ha dado mucho que hablar, y que grandes directores como Ridley Scott o Tim Burton tenían muchas ganas de rodar, pero el autor se oponía a que se hiciera la adaptación. Al final, ha sido Tom Tykwer, el director de Corre, Lola, Corre el que se ha hecho con el honor de adaptar este libro que es catalogado por más de uno como Obra Maestra.

Asi que se puede decir que tenía cierta ventaja al ir a ver esta película, ya que mis espectativas no eran altas ni bajas, y además así podía ser sorprendido por la historia y su desenlace. Y vaya si me sorprendí. La verdad es que lo que me impulsó a ir a verla fue una promo de televisión en la que se veía como un bebé recien nacido(presumiblemente, el protagonista) cogía de sopetón un dedo que se acercaba a su cara para después hacer una larga inspiración y así olerlo. Me parecío una imagen tan inquietante, tan surrealista, que pensé que la película quizás se alejaba de los típicos serial-killers que están ya muy pasados de moda.

La verdad es que la factura Europea aleja bastante a El Perfume de una cinta típicamente americana, y esto queda bastante patente en la ambientación y el ritmo, con sus pros y con sus contras. La película se ambienta en la Francia del siglo XVIII, y desde el primer momento se muestra la ciudad de Paris de una forma sublime: en el comienzo vemos las partes más decadentes y sucias de París, pero más tarde podremos ver las zonas más ricas con la típica magia y estilo de la capital francesa, en ambos casos con una excelente fotografía que mostaraba tonos de grises o vibrantes colores según la ocasión. Y es que el aspecto más a recalcar sobre El Perfume es que en todos sus aspectos hay dos caras, siempre hay dos extremos en la película. Para empezar, o te encanta o no te gusta nada, y eso ya la hace una película complicada.

Pero en lo que triunfa claramente la cinta es en el aspecto sensual que es obligatorio a la historia que se cuenta. Si esto se hubiese hehco regular, el film ya habría fracasado completamente. El director consigue plasmar sensaciones (sobretodo olfativas, claro) en el espectador. De nuevo, no sé si en la novela esto estará incluso mejor conseguido, pero desde luego la película provoca que al salir de la sala comiences a apreciar los olores que tienes a tu alrededor, como si te hubiera despertado un sentido que tenías aletargado.

Otro aspecto que puede ser causa de división entre los espectadores es que El Perfume es una película claramente surrealista en muchos aspectos, que hereda elementos claros de realización y montaje típicos del cine surrealista francés, que tiene ejemplos claros hoy en día en directores como Jean Pierre Jeunet (La Ciudad de los Niños Perdidos o Amelie entre otras). Esto hace que la historia tome un tono extraño pero como de fábula, lo que es muy potenciado al final, por lo que aviso que al que busque una película con un final realista que tenga cuidado. Pero realmente estos elementos tan estilizados dan bastante identidad al film, que de otra manera hubiera sido demasiado típica, o quizás el final tan raro que tiene desentonaría exageradamente con el resto de la película. Además, elementos como matte paintings, efestos especiales y maquetas, dan cierto aire de irrealidad a la película, pero también la enriquecen esteticamente y la hacen parecer una superproducción.

Y de superproducción desde luego son algunos de los actores que aparecen, como las apariciones estelares de Dustin Hoffman y de Alan Rickman, que hacen un buen trabajo en ambos casos. El papel del protagonista, el ingenioso pero atroz Jean Baptiste Grenoille, reacae en Ben Whishaw, un joven actor que sobretodo ha hecho papelitos para TV, y que realmente se merece toda la atención en El Perfume, ya que interpreta al asesino con una intensidad y una presencia perturbadora.

Eso sí, en cuanto a quejas, hay que decir que el segundo acto se hace algo largo (estamos hablando de dos horas y media de película), ya que repiten una información que realmente no es indispensable para el relato, sobretodo después del prólogo, ya que la película empieza casi por el final y se sabe a que punto va a llegar.

Pero bueno, que estamos con una película europea que no escatima en gastos, estrellas e incluso arriesga en su forma, lo que siempre es un arma de doble filo, pero que se agradece bastante entre el plantel de películas que se suelen sacar.

1 comentario:

ceballos dijo...

Como visitante número 1 de este blog, quiero ser el primero en felicitar al blogger por su trayectoria.

Respecto a la película, decir que es, por lo menos, inesperada. Es cierto lo que dice Riptor, es una película de extremos, y a mí, aunque no la amo, desde luego me produce muchas sensaciones positivas. La historia es inquietante, y la realización no deja nada que desear, pese al director casi desconocido. Supongo que en la novela las descripciones de los perfumes sean mucho más intensas, pero claro, esto es cine, que no conviene olvidarlo.

Y para los que ya la hayan visto, informar de que por lo visto, La Escena (vosotros sabéis cuál) se rodó en Barcelona. Habrá que informarse mejor de este tipo de rodajes, en que los extras se van a casa con algo más que un bocadillo y mil duros.