domingo, diciembre 27, 2009

REVIEW: NINJA ASSASSIN



La campaña navideña continua, y aunque muchas películas han tenido que achantarse ante el leviatán Avatar (como es el caso de Sherlock Holmes), hay otras que luchan por su pequeña cuota de pantalla a golpe de espada. Y de todos estos títulos, el que más se ajusta a esta descripción es Ninja Assassin.


James McTiegue, el director responsable de V de Vendetta, vuelve a unirse a los Wachowski (que en este caso sólo producen) y a Joel Silver para deleitarnos con una película bastante diferente de lo que suele triunfar en esta época. Pero pensándolo bien, ¿qué mejor forma de celebrar la Navidad que tiñéndola de rojo sangre?


Lanza un shuriken al enlace para continuar…


Si nos ponemos a pensar, películas de ninjas, que sean protagonizadas por estos guerreros legendarios y con la mitología shinobi de por medio, no es que haya muchas… Y si encima nos ponemos a contar las que valen mínimamente la pena, el resultado no es que sea muy positivo. Después están las que contienen ninjas, pero vistas de forma muy lúdica y pulp, como se puede ver claramente en filmes como G.I. Joe o las Tortugas Ninja, ambos títulos más que correctos y que nos hacen disfrutar de la vertiente “superheroica” que ha adquirido esta figura de origen japonés. Por ello, si por el contrario queremos adentrarnos más tanto en el lado histórico como en el legendario, lo mejor es acudir a las películas que han dado a luz en el país del Sol Naciente. Sin embargo, es extraño que una de esas películas salga de suelo nipón, por lo que es muy difícil disfrutar de los “guerreros de las sombras” si uno va a las grandes salas. Sobretodo en los últimos años.


Es por eso por lo que McTiegue y los Wachos (a los que me resulta extraño llamar “hermanos” ya que uno de ellos ya no es varón), tuvieron a bien crear una película de ninjas que sirviera para ponerlos de nuevo en el candelero y para que los amantes de la acción tuvieran un nuevo título que pudieran disfrutar sin tapujos. Se acabó el que las katanas quedaran siempre limpias tras las batallas y los shurikens para clavarse a la ropa para no dejar huir al enemigo; Ninja Assassin es una película sobre la venganza y sobre cómo actúan estos temibles asesinos, y tras verla puedo asegurar que no toma prisioneros.


Ya desde el comienzo, se nos describe a la misteriosa y letal figura de los ninja, con un prólogo que como no podía ser de otra manera, nos sitúa en Japón. Ante unos niñatos que se las quieren dar de duros por pertenecer a los mafiosos Yakuza, el espectador asiste a la que probablemente sea la escena más gore presenciada este año, después de que los aspirantes a gangsters organizados se rían de la ya desmitificada e infantilizada palabra “Ninja”. Como presentación, la película hace toda una declaración de intenciones y deja bien claro que es lo que se va a presenciar a partir de ahora.


La historia cuenta la vida de Raizo (un musculado Rain que busca entrar poco a poco en el mercado occidental), un joven Ninja que formaba parte del clan de los Ozuno, y que ahora busca venganza tras haber sido traicionado por los que decían ser su familia. Paralelamente, una investigadora forense del Europol, empieza a unir piezas sobre homicidios y su posible conexión con un antiguo bando formado por asesinos japoneses, de forma que una pista recién adquirida le acerca cada vez más al descubrimiento de estos temibles guerreros. Por supuesto, los caminos de Raizo y la forense se cruzarán y se necesitarán el uno al otro para cumplir sus objetivos.


Ya de por sí, la trama de Ninja Assassin es bastante sencilla, y aunque uno podría argumentar que no se trata de más que una excusa para poder asistir a escenas de acción más o menos bien hiladas, lo cierto es que tiene su dosis justa de drama, comedia y sorpresa como para estar entretenidos sin necesidad de derramamientos de sangre. En esto, la dirección de McTiegue es bastante solvente, y aunque los actores protagonistas tampoco sean ningún portento, es cierto que aportan la dosis suficiente de credibilidad, por lo que los personajes son más que efectivos. También se notan las influencias de filmes como Terminator, Ninja Scroll o (para que engañarnos) algunos de los títulos protagonizados por Steven Seagal o Jean Claude Van Damme, por lo que el tufillo “noventero” y de serie B no se lo quita nadie. Pero eso es lo mejor de la cinta, que es justamente lo que pretendía, y debido a sus bajas aspiraciones en cuanto a “revolucionar el género”, cumple su cometido de forma a veces suficiente, y en ocasiones de forma brillante.


Si hay algo que destacar en el conjunto que nos ofrece Ninja Assassin, es sin duda la forma en la que se representa a los ninja, mezclando lo fantástico con lo tradicional en un resultado bastante realista pero al mismo tiempo “sobrehumano”, para que resulten intimidatorios y fascinantes al mismo tiempo. También brilla el personaje de Raizo, que aún siendo bastante sencillo en su representación y su evolución, lo cierto es que está hecho para que el público conecte con él de forma rápida, recordando a los misteriosos (y silenciosos) antihéroes de los espagueti westerns que tanto popularizaron Clint Eastwood y Sergio Leone.


Sin duda, Ninja Assassin no será santo de la devoción de mucha gente, pero al mismo tiempo se trata de una de las mejores películas de acción del año y cuenta con suficiente personalidad como para quedarnos con ganas de seguir cómo continúan las aventuras de Raizo. Lo triste es que la sombra de “otras películas” y su ínfima campaña de marketing hagan caer esta película en el olvido del público, como ha pasado con otros grandes títulos: Para servidor, sin embargo, ha resultado ser el regalo de Navidad perfecto para alegrar aún más si cabe las fiestas.





3 comentarios:

Sr. Rosa dijo...

Hacía muuuuucho tiempo que no veía tanta sangre en la pantalla de un cine, jeje. Yo tengo una pequeña queja respecto a esta película: le ha pasado un poco como a AVP 2, a veces no se veía absolutamente nada de lo que pasaba. Vale que son ninjas y que se mueven en las sombras, pero mi visión nocturna no es tan buena aún.
Por lo demás, una peli entretenida y molona para pasar un buen rato en el cine.

Eso si, me quedé con las ganas de que fuese en 3d, con brazos, piernas y cabezas volando a mi alrededor, jejeje

Sr. Rosa dijo...

Ah, por cierto, recomiendo ver Zombieland. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto en el cine.

Riptor dijo...

Hombre, Sr. Rosa, ¿qué tal las fiestas?

Es cierto que esta película si que podría haber impresionado en 3D, ya que no deja de salpicarte a la cara.

Pero no estoy de acuerdo en que sea igual que AvP2 en las escenas de acción, ya que aunque hay partes oscuras, el ritmo de la escena está mucho mejor medido, de forma que no marea o canta por tapar las evidentes limitaciones de efectos especiales.

Y encima la escena del final es un clímax como dios manda, no ese "coitus interruptus" del film de los alienígenas.